Gastronomía y Enología

Aceite de Oliva de Andalucía: 14 zonas protegidas

Desayuno Pura CepaSi por algún cultivo se puede identificar a los campos de Andalucía es sin duda por el olivar. Cerca de un millón y medio de hectáreas de este árbol que caracteriza a la región y la convierte en la tierra olivarera por excelencia desde hace miles de años. En ningún lugar del mundo crecen más olivos ni se producen tantos y tan buenos aceites de oliva virgen extra como en nuestro territorio. Se puede decir que Andalucía y el aceite de oliva virgen extra están vinculados de forma inseparable.

El olivar conforma una parte sustancial del paisaje andaluz, constituyendo la fuente de riqueza de numerosos pueblos, base de su gastronomía y de sus tradiciones. Hay toda una cultura milenaria en torno al olivar. Algunos olivares, con muchos siglos de vida, son verdaderos testigos de nuestra historia.

El olivar, considerado como un auténtico bosque mediterráneo, tiene un valor ecológico insustituible, que frena al grave efecto de la erosión y el avance de la desertificación. En Andalucía también es destacable la expansión de las prácticas de cultivo más respetuosas con el medio ambiente (producción ecológica y producción integrada), lo que contribuye también a una mayor tranquilidad del consumidor.
Aceite de oliva virgen extra: Fuente de salud
El aceite de oliva virgen extra constituye un elemento esencial de la dieta mediterránea, por sus características organolépticas y sus beneficios sobre la salud. Hoy en día, se ha despertado a nivel mundial un gran interés por el aceite de oliva virgen extra, gracias al reconocimiento universal de sus propiedades beneficiosas para la salud y por ser componente fundamental de la dieta mediterránea.

Al consumir aceite de oliva virgen extra no sólo disfrutamos de un producto de la máxima calidad, sino que al mismo tiempo cuidamos nuestra salud. Su consumo cotidiano previene el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y los problemas de colesterol, entre otras muchas dolencias. También está demostrado que el consumo de aceite de oliva virgen extra retrasa los efectos del envejecimiento.
Denominación de Origen Protegida: Calidad garantizada
Una de las peculiaridades más destacadas de la producción aceitera andaluza es, sin duda, el peso que va adquiriendo el aceite de oliva virgen extra, en una apuesta conjunta por ofrecer una gran calidad y conservar todas las propiedades saludables y organolépticas naturales de las aceitunas de las que procede, ya que el aceite de oliva virgen extra únicamente se somete a procesos mecánicos en su extracción.

Las aceitunas son recogidas directamente del árbol en su momento óptimo de maduración y se molturan en un plazo máximo de 48 horas, para garantizar que se mantenga toda la calidad que la aceituna tiene en el olivo. El aceite de oliva virgen extra se almacena en bodega, en depósitos de acero inoxidable, trujales o de depósitos metálicos revestidos interiormente por materiales inertes para no alterar sus propiedades. El proceso de elaboración es un proceso totalmente natural, sin ningún tratamiento químico ni aditivos. Tanto la producción como la elaboración de los aceites de oliva virgen extra con Denominación de Origen Protegida deben realizarse en el ámbito territorial de la Denominación.

La extensión de las ocho provincias andaluzas marcadas por las diferencias climáticas y orográficas favorece la existencia de una amplia variedad de aceites, cada uno con su personalidad propia. Entre ellas las mas extendidas son las variedades de aceituna Picual, Hojiblanca, Picuda, Lechín de Sevilla, Lechín de Granada o Verdial de Huévar, y Arbequina, que han encontrado en esta tierra un entorno idóneo para producir un aceite de la gran calidad.

La riqueza y variedad de los aceites andaluces se refleja en el reconocimiento de doce Denominaciones de Origen Protegidas, cada una de ellas con características propias. La relación por provincias es la siguiente: Cádiz (DOP ‘Sierra de Cádiz’); Córdoba (DOP ‘Baena’, DOP ‘Montoro-Adamuz’, DOP ‘Priego de Córdoba’ y DOP ‘Aceite de Lucena’); Granada (DOP ‘Poniente de Granada’ y DOP ‘Montes de Granada’); Jaén (DOP ‘Sierra de Cazorla’, DOP ‘Sierra Mágina’, DOP ‘Sierra de Segura’); en Málaga (DOP ‘Antequera’); y en Sevilla (DOP ‘Estepa’).

Todos los aceites de oliva virgen extra de las diferentes Denominaciones de Origen Protegida de Andalucía pueden solicitar la autorización del uso de la marca “Calidad Certificada” en sus etiquetados.

Propongo esta idea que daría a uno de nuestros productos estrella el lugar que le corresponde. Hoy he tenido el gusto de comprobar cómo la mayoría de los asistentes a las jornadas de trabajo y que han asistido a nuestro desayuno han «mojao» el pan en un extraordinario aceite de oliva virgen extra. No voy a entrar en sus propiedades nutricionales ni bla bla bla. Sólo decir que, teniendo la maravilla que tenemos, podemos presumir de su presencia en nuestras mesas, y a la vez contribuiríamos a su promoción y por ende a la de sus productores, nuestros agricultores.

Los Nuevos Mercados Gastronómicos

Las expectativas que están generando los Nuevos Mercados Gastronómicos que aparecen por doquier y que tienen su referente más actual en el Mercado de San Miguel en Madrid, son evidentes. Sin duda el concepto es tremendamente atractivo, pero ¿es duradero como negocio sostenible? En mi opinión requieren de algo más que un espacio emblemático o de un diseño exquisito. Mercados como el de San Miguel en Madrid viven de la gran rotación de personas que los propios circuitos turísticos producen, tanto de turismo nacional como internacional. Ello hace que no sea excesivamente necesaria una preocupación constante por la atracción del cliente, lo que redunda en una carestía de los productos que se ofrecen a la vez cierto olvido en la calidad de la oferta.

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La traslación de este modelo a entornos más pequeños requiere de un análisis más profundo del sentido de dichos Mercados, adecuándose a la realidad de cada entorno sin perder su esencia: calidad a un precio razonable y capacidad para atraer al turismo en cuotas que nunca serán las de Madrid. Ello obliga obviamente a compartir la clientela con la población local. ¿pero conocemos bien la idiosincracia de nuestros clientes locales? Me temo que estas respuestas no deberían producirse a posteriori, tras la apertura de un Mercado. Sin duda el concepto de mercado gastronómico en términos generales es bueno, pero los análisis previos son aún más necesarios. Por ello, los nuevos Mercados que están programando su apertura en estos momentos deben pararse un poco a pensar en estas reflexiones antes de abrir sus puertas, para no pasar de Mercado Gourmet a Gastronómico y finalmente a servicio de tapas a 1 euro.